Una muchacha, hija de una de las familias
más pobres del pueblo, desapareció sin dejar rastro. Durante muchos días
todos los vecinos buscaron a la joven, sin obtener ni la mas pequeña pista
de su paradero y cuando ya todos la daban por perdida, una mañana apareció ante la puerta de su casa, llevando con ella
gran cantidad de joyas y monedas de oro, suficientes para alejar la pobreza de la familia.

Contó la joven que, estando una tarde
paseando cerca de los Encantados, un águila enorme se abatió sobre ella y aprisionándola
fuertemente en sus garras pero sin causarle el menor daño, la llevo hasta
el interior de la Torre.
Dejó a la joven en el
suelo y en el acto,
el águila se convirtió en un apuesto joven que le pidió disculpas por la
forma en que la había arrebatado y le rogó que le ayudara a deshacer el
encantamiento que sufrían él y su prometida, por las malas artes de un
malvado mago, envidioso del amor que se profesaban. Sólo se podría
deshacer el embrujo si una joven accedía a quedar encerrada en la Torre
hasta que una paloma viniera a posarse en sus manos.

La muchacha decidió quedarse
y ayudar en lo posible a deshacer el terrible hechizo y el joven le
prometió que de nada habría de preocuparse mientras allí estuviera.
Un ejército de duendecillos trabajaba afanosamente para mantenerlo
todo perfectamente limpio y ordenado. Media docena de ellos le preparaban
sabrosas comidas y otros tantos
le confeccionaban suntuosos vestidos y elegantes zapatos. Además de
todo eso, cada día, al despertar, encontraba sobre su almohada una
espléndida joya o un puñado de monedas de oro.
Pasó mucho tiempo hasta
que una mañana la
muchacha vio una paloma que volaba derecha a su ventana, seguida de cerca
por el águila. La paloma se acercó a ella y suavemente se posó sobre sus
manos. En el mismo momento, el águila volvió a recuperar su forma humana y
la paloma se transformó en una preciosa joven de dorados cabellos.

Locos de alegría por haber logrado
deshacer el encantamiento, añadieron joyas y regalos a los muchos que ya tenía
la joven campesina, le agradecieron mil veces su paciencia y desaparecieron,
quedando la joven en libertad para volver con su familia.


Diseño,
texto y gráficos de Trenzas
Remodelada
en Junio del 2006
