Madonna Litta. Leonardo da Vinci

 

(Cataluña)

     

En la ciudad de Sabadell, se cuenta esta versión del origen de las hogueras que se encienden en la noche del solsticio de verano.

Dice así:

María e Isabel, no solo eran primas, sino que se querían entrañablemente. Con el tiempo llegarían a ser madres de Jesús y de San Juan, pero ellas aún no lo sabían.

  Compartían sus trabajos y al acabarlos, paseaban y hablaban incansables de sus ilusiones y de lo que deseaban para el futuro. Ambas anhelaban casarse y traer al mundo preciosos niños que las colmaran de felicidad.

 

Llegó el tiempo de contraer matrimonio y las jóvenes, siguiendo a sus esposos, hubieron de separarse no sin prometer que, en cuanto tuvieran un hijo, se lo comunicarían de inmediato. Para ello, encenderían una gran hoguera que avisara a la amiga de tan feliz acontecimiento.

 

Y cumpliendo su promesa, cuando Isabel dio a luz  a su hijo Juan, rogó a sus familiares que subieran al monte cercano y allí encendieran un gran fuego que hiciera saber a María la feliz noticia. 

 Y es en conmemoración de este nacimiento que se siguen prendiendo las hogueras de San Juan.

 

    

 

 

Texto de Trenzas

Remodelada en Junio del 2006