Justo ahí, en ese claro del bosque, cuando los primeros rayos del sol se cuelan entre los árboles, puedes encontrar un duende que te mira fijamente a los ojos. 

Aunque habitan en muchos otros lugares, no hay duda de que prefieren el contacto con la Naturaleza y la vida en libertad. Imposible recoger en unas cuantas páginas todas las formas y costumbres de los Duendes, pero podrás tener noticias de algunos en este pequeño itinerario fantástico.

 

 

 

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