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Los Duendes
Buenos
No estoy segura
de la familia a que pertenecen estos Duendes, (aunque estoy
por decir que a la de los ángeles) ni tampoco importa
demasiado.


En los bosques,
su presencia es decisiva para la vida de aquellos que los
habitan, ya caminen, vuelen o se arrastren. ¿Nunca os habéis
preguntado quien cura las heridas de los animalitos, de quien
aprenden a leer en el cielo el tiempo que hará mañana, o
quien enseña a cantar a los pájaros..?

Los Duendes no
se cansan de advertir a las pequeñas ardillas que deben
cuidar sus dientes y no intentar romper con ellos todo lo que
encuentran. ¡Una avellana puede tener una cáscara muy, muy
dura..!

¡Y hay que
fijarse bien dónde se meten esas patitas..!

A pesar de todas
sus recomendaciones, los Duendes saben bien que no pasará
ningún día sin que tengan que correr en auxilio de alguien.
Mucho mejor si se tiene un vehículo y amigos generosos que se
presten a servir de animal de tiro por el bien de todos.
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Diseño, texto y gráficos de
Trenzas. Mayo 2002
La música de esta página:
"Forest"
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