Hay tiempos oscuros
en que las Sombras se ciernen sobre el mundo. La luz corre a esconderse detrás de espesas
nieblas y todas
las criaturas sienten miedo.
¿Cómo encontrar el camino
de regreso a casa? ¿Qué será de los niños
perdidos, de las mariposas y los cervatillos, de los caracoles
y las cigüeñas..?
Cuando eso
sucede hay que
correr a pedir ayuda a las Hadas.
Ellas son las únicas que
saben donde se ocultan las pequeñas llamas que encienden
el color de las flores y las únicas que pueden hacer que se
abran en la oscuridad.

Es
entonces cuando las Hadas, con una
llamita entre sus manos, irán hacia las flores y
las encenderán. Cada flor encendida, prestará su luz a
una compañera y muy pronto el mundo brillará como el mismo
Sol.
Y las Sombras se
disiparán.