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Cuando
el poderoso Ngai creó al Hipopótamo, le dejó libertad
para que comiera cualquier cosa que le gustase de las
que crecían y vivían en el mundo.
Y
el Hipopótamo probó de todo cuanto veía y le parecía
apetitoso; frutas jugosas, lagartijas y escarabajos,
pajarillos, ratones distraídos y, en fin, cualquier
otra cosa que estuviera al alcance de su enorme
boca.

Y
sucedió que un día hacía tantísimo calor que el
Hipopótamo pensó en darse un buen baño. Pensarlo y
ponerse en marcha hacia el agua, fue todo uno. Con un
bufido de placer se sumergió hasta las orejas y estaba
tan a gusto, que se quedó medio dormido. Pronto
notó una gran agitación en el agua. Eran peces;
muchos peces que, sin ningún respeto, nadaban entre sus
patas a toda velocidad. No quería salir del agua y
tampoco quería que le molestaran los peces así que,
sencillamente abrió la boca y se comió todos los que
pudo alcanzar.

¡Ah,
nunca lo hubiera hecho...! ¡Esos peces de la laguna
eran los queridos peces de Ngai, sus favoritos entre
todos los animales...! Y Ngai se enfadó muchísimo con
el Hipopótamo y le prohibió que volviera a comer
ninguna clase de carne ni pescado. De ahora en adelante
sólo podría comer hierba.
El
pobre Hipopótamo, se quejó amargamente.
-¡Ngai,
te lo suplico...! Cuando mastico la hierba, sus briznas
se me quedan entre los dientes y me producen mucho
dolor. Te ruego que me permitas comer alguna otra cosa.
Recuerda que tú no me habías prohibido comer peces.

Ngai
pensó en ello y le dio una solución al Hipopótamo:
sólo podría comer hierba, pero los peces del lago le
limpiarían los dientes siempre que lo necesitara. Pero
le advirtió:
-Hipopótamo;
si se te ocurre cerrar la boca mientras tengas uno de
mis adorados peces dentro de ella, prometo que nunca
más volverás a abrirla y te morirás de hambre.
Al
Hipopótamo no le quedó más remedio que acatar las
órdenes de Ngai.
Y
le ha ido bastante bien desde entonces, porque Ngai
procura que siempre haya mucha y sabrosa hierba donde
él pasta.


Diseño, texto y gráficos de trenzas. Agosto, 2008

La música
de esta página: "Skaters"
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