Nadie ha
logrado descifrar el alfabeto de las hadas. A
través de muchos siglos han guardado el
secreto del lenguaje en que se
comunican y en el que escriben su
historia y la de los seres mágicos que las
precedieron.
Siempre
han procurado mantenernos alejados de su mundo
más escondido y a ninguna persona le ha sido
revelado el misterio. Saben bien el mal uso que
puede hacerse de su sabiduría.
Escriben
para ellas, para transmitirse lo que aprendieron
a lo largo de los Tiempos y para que sus
conocimientos permanezcan y sirvan a sus
nuevas generaciones.
Por eso su
magia y sus hechizos, su historia y su destino se escriben en el aire con luz de
atardecer.
¿Como
podríamos nosotros, seres terrenales, llegar a
comprenderlo?
Debe
bastarnos saber que las hadas están ahí, en algún lugar
entre el cielo y la tierra y que si creemos
firmemente en ellas, quizá logremos
verlas.
Algún
día.