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La
Doncella de Shalott
* La
Doncella de Shalott, vivía presa de un
encantamiento en la Torre de la Isla de Shalott, situada
en el centro del río que fluía hacia Camelot, la Corte
del rey Arturo.

Nadie supo nunca porqué la Doncella estaba
condenada a no asomarse al mundo. Solo podía recibir algún reflejo de
libertad a través de un espejo que, situado de forma
conveniente, acertaba alguna vez a mostrarle
pequeños atisbos de lo que ocurría más allá de su
encierro.
La
Doncella bordaba en su telar, única distracción que le
estaba permitida y alzaba los ojos al espejo, en espera
de alguna imagen que la ayudara a no volverse loca en su
soledad. Una
mañana se escuchó ruido de caballos en el camino
cercano, levantó los ojos hacia el espejo y allí
estaba la imagen de Sir Lancelot, jinete sobre un brioso
caballo y ataviado con una brillante armadura. 
La
Doncella olvidó la prohibición de asomarse al
exterior. Corrió a la ventana y apenas sus manos
tocaron el borde, un fuerte crujido se oyó a sus
espaldas. El espejo se había roto en mil pedazos y también
sus telares y tapices estaban destrozados. Supo
que iba a morir y no quería que sucediera dentro de su
encierro. Corriendo
bajó las escaleras de la torre y corriendo se acercó
al borde del agua. Hay una barca en la orilla y aún
encuentra fuerzas para escribir en su proa, "Shalott".
Entra en la barca y tendida en ella deja que se
deslice, río abajo, en dirección a Camelot. Por
primera vez en su corta vida la Doncella va al
encuentro de la libertad, aunque bien sabe que eso es
lo que la matará. Sonríe; apenas tiene tiempo de
murmurar una canción y muere.

Cuando
la barca llegó a tierras de Camelot, todos los que la vieron
sintieron miedo. Todos menos Sir Lancelot que acercándose a la barca y
mirando a la hermosa joven que allí yacía muerta, se
arrodilló ante ella, rezó una oración y luego,
tomando una de sus pálidas manos la besó con
reverencia. El
rey Arturo ordenó que la bella desconocida fuera
enterrada en tierras de Camelot, bajo una lápida con
esta inscripción: "Dios
en Su Misericordia te trajo a Camelot Descanza
en paz, Señora de Shalott"
Esta leyenda
está tomada de la versión de Lord Tennyson, aunque
existen otras variantes en "La Muerte de
Arturo", de Sir Thomas Malory, y en los
"Ciclos Artúricos" o "Materia de
Bretaña"
Diseño,
texto y gráficos de Trenzas Marzo,
2002
La
música de esta página: "Another"
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