Imagen de William Maw Engley

La Doncella de Shalott

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La Doncella  de Shalott, vivía presa de un encantamiento en la Torre de la Isla de Shalott, situada en el centro del río que fluía hacia Camelot, la Corte del rey Arturo.


Nadie supo nunca porqué la Doncella estaba  condenada a no asomarse al mundo. Solo podía recibir algún reflejo de libertad a través de un espejo que, situado de forma conveniente, acertaba alguna vez  a mostrarle pequeños atisbos de lo que ocurría más allá de su encierro.

La Doncella bordaba en su telar, única distracción que le estaba permitida y alzaba los ojos al espejo, en espera de alguna imagen que la ayudara a no volverse loca en su soledad.

Una mañana se escuchó ruido de caballos en el camino cercano, levantó los ojos hacia el espejo y allí estaba la imagen de Sir Lancelot, jinete sobre un brioso caballo y ataviado con una brillante armadura.

La Doncella olvidó la prohibición de asomarse al exterior. Corrió a la ventana  y apenas sus manos tocaron el borde, un fuerte crujido se oyó a sus espaldas. El espejo se había roto en mil pedazos y también sus telares y tapices estaban destrozados.  Supo que iba a morir y no quería que sucediera dentro de su encierro.

Corriendo bajó las escaleras de la torre y corriendo se acercó al borde del agua. Hay una barca en la orilla y aún encuentra fuerzas para escribir en su proa, "Shalott". Entra en la barca y tendida en ella  deja que se deslice, río abajo, en dirección a Camelot.

Por primera vez en su corta vida la Doncella va al encuentro de la libertad, aunque bien sabe que eso es lo que la matará. Sonríe; apenas tiene tiempo de murmurar una canción y muere.

Imagen de Sophie Anderson

Cuando la barca llegó a tierras de Camelot, todos los que la vieron  sintieron miedo. Todos menos Sir Lancelot que acercándose a la barca y mirando a la hermosa joven que allí yacía muerta, se arrodilló ante ella, rezó una oración  y luego, tomando una de sus pálidas manos la besó con reverencia.

El rey Arturo ordenó que la bella desconocida fuera enterrada en tierras de Camelot, bajo una lápida con esta inscripción:

"Dios en Su Misericordia te trajo a Camelot

Descanza en paz, Señora de Shalott"

 


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Esta leyenda está tomada de la versión de Lord Tennyson, aunque existen otras variantes en "La Muerte de Arturo", de Sir Thomas Malory, y  en los "Ciclos Artúricos" o "Materia de Bretaña"

Diseño, texto y gráficos de Trenzas

Marzo, 2002

La música de esta página:  "Another"

 

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