Dibujo de Florence Anderson

Las Hadas y el Viento

 A veces, el Viento resulta un poco molesto, pero a las Hadas no les importa que sople con alguna fuerza sobre los campos. 

Es cierto que da mucho trabajo porque acostumbra a arrancar hojas a los árboles y pétalos a las flores y no hay más remedio que acudir a las varitas mágicas y reparar todo aquello que ha estropeado, pero tiene también su lado bueno.

Deja espacio para que broten las nuevas hojas y envía lejos las semillas de las flores. Así podrán crecer en muchos lugares distintos y alegrarán la tierra cuando broten. Además, permite a los pequeños hacer prácticas de vuelo y a los mayores secar sin esfuerzo sus vestidos de fiesta.

 

Pero lo que más les gusta a las hadas es que el Viento les cuente alguna de las historias que sabe, que son miles y miles, porque él escucha todas las palabras que se pronuncian en el mundo.

 

      

      

 

 

Diseño, gráficos y texto de Trenzas

Marzo, 2003

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